¿Alguna vez os habéis preguntado cuál es el origen de algunas de las tradiciones navideñas? Si es así, hoy vengo a ofreceros algo de historia sobre algunas tradiciones navideñas.
El Árbol de navidad.

Mucho antes del cristianismo, diversas culturas veían en los árboles de hoja perenne (pinos, abetos) un símbolo de vida y esperanza frente al crudo invierno.
- Los egipcios: Adornaban sus casas con palmas verdes en honor al dios Ra durante el solsticio.
- Los romanos: Decoraban sus templos con ramas de laurel en las fiestas de las Saturnales.
- Los celtas y vikingos: En el norte de Europa, se creía que estas plantas protegían de los espíritus malignos y simbolizaban el regreso del sol (el festival de Yule).
- Origen del árbol cristianizado.
Según la leyenda de San Bonifacio, cuyo nombre de nacimiento era Winfrido, (Siglo VIII):
El origen del árbol «cristianizado» ocurrió en Alemania. El misionero británico, San Bonifacio, encontró a un grupo de personas adorando un roble sagrado dedicado al dios Odín. Para detener el rito, derribó el roble y, en su lugar, señaló un pequeño abeto. Lo llamó el «árbol del Niño Jesús» y explicó que su forma triangular representaba la Santísima Trinidad.
- Durante la Edad Media, fue llamado “El árbol del Paraíso”:
En el siglo XV, se popularizaron las representaciones teatrales de pasajes bíblicos. El 24 de diciembre se celebraba el día de Adán y Eva, y en el escenario se colocaba un árbol cargado de manzanas (el árbol del bien y del mal). Con el tiempo, la gente empezó a poner estos «árboles del paraíso» en sus casas, sustituyendo las manzanas por esferas rojas.
- La versión moderna que ha llegado hasta nuestros días:
- Alemania (Siglo XVI): Se considera la cuna del árbol moderno.
- Los protestantes (especialmente Martín Lutero) popularizaron la idea de ponerle velas para simular la luz de las estrellas sobre Belén.
- Reino Unido (1841): El árbol se hizo global gracias a la Reina Victoria. Su esposo, el Príncipe Alberto (de origen alemán), instaló un árbol en el Castillo de Windsor. Cuando se publicó una ilustración de la familia real junto al árbol, la costumbre se volvió tendencia mundial.
- España: La Princesa rusa Sofía Troubetzkoy, hija ilegítima del Zar Nicolas I de Rusia. Tras quedar viuda del duque de Morry (hermanastro de Napoleón III), se casó en segundas nupcias con el aristócrata José Osorio Silva, Duque de Sesto. Sofía echaba de menos las tradiciones de su infancia en Rusia y las que había disfrutado en la corte francesa e inglesa. Es por eso, que en las Navidades de 1870, decidió instalar el primer árbol de Navidad, en el desaparecido Palacio de Alcañices, ubicado en la Calle Alcalá. Rápidamente, la nobleza española no tardó en imitar esa costumbre.
- Simbolismo de los adornos del árbol:
- Las esferas: representan las antiguas manzanas del paraíso.
- Las luces: sustituyen las velas de cera que se usaban antes.
- Las estrellas: simbolizan la guía de los Reyes Magos hacia Belén.
- Las llaves: simbolizan la apertura de caminos.
- La canela: usada para atraer la suerte y la prosperidad.
- Las monedas: sirven para atraer la abundancia económica.
- El cascabel: representan el júbilo por el nacimiento del Niño Jesús, es la llamada a la felicidad. En el Norte de Europa se usaban para ahuyentar a los malos espíritus o a las energías negativas.
- Los lazos o las cintas de navidad: representan la unión familiar y los lazos que nos mantienen juntos.
- El bastón de caramelo: La forma de “J” tiene su origen en un maestro de coro de la Catedral de Colonia en el siglo XVII, pidió que tuvieran esa forma para representar el cayado de pastor, y así recordar a los niños la figura del “Buen Pastor”. Si giramos el bastón, obtendremos la letra “J” de Jesús.
Su color blanco simboliza la pureza, y su dureza representa la “Roca de la salvación”.
Las rayas rojas, fueron añadidas a principios del siglo XX, simbolizan el sacrificio y la sangre.
Muñeco de Jengibre.

La mayoría de los historiadores atribuyen la creación del primer muñeco de jengibre a la Reina Isabel I de Inglaterra. El panadero real, dedicado exclusivamente a hacer dulces de jengibre, Para sorprender a sus invitados ilustres y embajadores extranjeros en las cenas de la corte, ordenó que se hicieran galletas con la forma y el parecido de sus invitados. Las decoraban con ropa comestible e incluso detalles que los identificaran. Era, básicamente, una forma comestible y elegante de diplomacia.
La explosión de la popularidad se debe al cuento “Hansel y Gretel”. En 1875 se publicó en Estados Unidos el famoso cuento infantil del Muñeco de Jengibre que cobra vida y escapa del horno gritando: «¡Corred, corred, tanto como podáis! ¡No me alcanzaréis, soy el Hombre de Jengibre!». Este cuento terminó de consolidar al personaje como un icono de la cultura popular.
El agujerito superior del muñeco de jengibre está repleto de simbología:
Antiguamente, en muchos hogares de Europa del Norte y Central, las galletas de jengibre no se hacían solo para comer, sino que funcionaban como:
- Adornos comestibles para el árbol.
- Sustituto de las joyas: Las familias que no podían permitirse adornos de cristal o metal usaban las galletas para darle color y aroma al pino.
- El aroma: Al colgarlas cerca de las velas (cuando se usaban velas reales), el calor del árbol hacía que el jengibre y la canela soltaran un aroma delicioso por toda la casa, funcionando como un ambientador natural.
- La recompensa final: El agujerito permitía pasar un lazo o cordel. La tradición dictaba que los niños podían ir «cosechando» y comiéndose los adornos del árbol conforme pasaban los días de Navidad.
El Elfo travieso. (The Elf on the Shelf o El elfo en el estante).

Es una de las tradiciones más recientes de Navidad, tiene apenas 20 años.
Tiene su origen en el año 2005 en Estados Unidos de América. Surgió de un libro infantil escrito por Carol Aebersold y su hija Chanda Bell. Tenían una costumbre familiar desde los años 70 del siglo pasado, en la cual, un pequeño elfo de juguete vigilaba a los niños para decirle a Papá Noel quién se portaba bien. Originariamente el elfo sólo se escondía. Sin embargo, con la llegada de las redes sociales, los padres comenzaron a ser más creativos. Evolucionando el concepto hacia “Elfo Travieso”.
©Lola de la Cámara.