UN CADAVER A LOS POSTRES. (MURDER BY DEATH).
Recuerdo la primera vez que vi Un cadáver a los postres: era adolescente y me atrapó desde los primeros minutos. Me fascinó aquel decorado que parecía sacado de un escenario teatral más que de un rodaje cinematográfico, y enseguida comprendí —aunque no entendiera demasiado de cine— que aquellos detectives eran …